El búnker

The El búnker is a project by the cultural program Radio 28 and is located in the cultural center Rosas Moreno 68. The project invites curators from various disciplines to collaborate with artists to create site-specific installations in a unique space.

Rosas Moreno 68, col. San Rafael, Mexico City.

Curator: Ana Gabriela García , Artist: Gwladys Alonzo

El vicio del peso Gwladys Alonzo

El vicio es buscar un cuerpo esculpido a base de anfetaminas, es comer chocolate hasta vomitar, es ansiar nadar en plata, es un exceso. El vicio es desear demasiado, es sufrir una ávida sed. Enunciarlos todos es imposible. Hablaremos aquí de los que nos tocan. Este mundo desbordado de concreto tiene la urgencia de construir muros, se ha mal- acostumbrado al uso obsceno del mismo por su bajo costo. El irreverente manejo que Gwladys Alonzo (Francia, 1990) da al concreto manifiesta sus pulsiones por construir. Al terminar una escultura, inmediatamente surge la necesidad de hacer otra. Pasa la euforia y viene el vacío, como un ciclo que no tiene fin.

Aquí, las varillas mutan en esqueletos metálicos, y la materia gris en carne. Se acti- va otra posibilidad del concreto, en donde pareciera que éste deja de serlo. Loco, los colores y texturas deliberadas que lo habitan, hacen que el material más terrible tome forma. La materia nos confronta y nos hace querer verla desde dentro, desde otro lugar. En las entrañas de cada pieza, se esconde algo más profundo. En el acto de desmenuzar la carne, una cosa queda clara: la tensión contenida.

El vicio del peso apunta al abuso de la escala, reta la gravedad para oscilar entre lo lig- ero y lo monumental, poniendo en tensión dos espacios opuestamente cercanos —El Búnker y la terraza de Galería Hilario Galguera— donde el concreto de Alonzo se levanta.

El peso es una metáfora, es un recuerdo que suena denso, es consistente como una masa sólida, tan frágil que en la gravedad no tiene descanso. Las esculturas se elevan como nubes de chantillí, ligeras y flotantes, tan abultadas como la carne y otras de el- las, casi desnudas cual carroña, se antojan como esqueletos chorreantes. Ahí donde lo inerte cobra vida, las malas costumbres de Alonzo provocan una extraña fascinación que nos lleva a desmenuzar esa asquerosa pasta impenetrable.

Ana Gabriela García

El vicio del peso Gwladys Alonzo